Elementos de digitalización #
El escáner #
Los escáneres ópticos son unos dispositivos de entrada para el ordenador que utilizan un haz luminoso para detectar los patrones de luz y oscuridad (o los colores) de la superficie del papel, convirtiendo la imagen en señales digitales que se pueden manipular por medio de un software de tratamiento de imágenes o con reconocimiento óptico de caracteres. La necesidad de incorporar diagramas, fotografías y gráficos ha hecho de la autoedición la aplicación predominante de los escáneres.
El scanner nace en 1984 cuando Microtek crea el MS-200, el primer scanner blanco y negro con una resolución de 200dpi. Luego en 1989 aparece el primer scanner a color.
Transforma las imágenes a formato digital, es decir en series de 0 y de 1, pudiendo entonces ser almacenadas, retocadas o impresas o ser utilizadas para ilustrar un texto.
Si el documento que se desea escanear o digitalizar es un texto, por medio de programas de reconocimiento de caracteres, también llamados por las siglas inglesas OCR (“Optical Character Recognition”), es posible reconstituirlo y convertirlo en texto reconocible por el ordenador, pudiendo ser corregido o añadir texto nuevo, es decir, nos evita tener que teclearlo.
Un escáner se compone de dos piezas básicas: la primera de ellas es el cabezal de reconocimiento óptico, la segunda es un simple mecanismo de avance por debajo de un cristal que hace las veces de soporte para los objetos que se van a escanear.
En principio, el cabezal de reconocimiento óptico realiza un muestreo del objeto en sí, reconociendo un determinado número de puntos por pulgada y a cada uno de estos puntos le asigna un valor en función del número de bits del proceso: 1 bit sería 1 color (negro o blanco), 2 bits serían 4 colores, 8 bits serían 256 colores y así sucesivamente hasta llegar a los 32 bits (color verdadero).
Figura 12. Diagrama de bloques del escáner
Los elementos CCD están colocados en una sola fila de forma que a cada elemento le corresponde un píxel de cada una de las filas de puntos que forman la imagen. Los escáneres en color suelen disponer de 3 fuentes de luz (rojo, verde y azul), y utilizando simultáneamente cada una de ellas, se pueden formar las imágenes en color.
Funcionamiento del escáner El documento se ilumina línea a línea por una fuente de luz fluorescente o incandescente. La luz reflejada incide a través de una lente sobre un fotosensor denominado CCD (“charge coupled device”).
EL CCD es una tabla lineal de elementos fotoeléctricos o detectores de luz, cuyo número suele oscilar entre 2.000 y 4.000. Cada elemento proporciona un voltaje proporcional a la cantidad de luz que cae sobre él. Un punto negro del documento absorbe la mayor parte de luz, permitiendo que muy poca se refleje en el CCD, generándose una salida de bajo voltaje. Un punto blanco refleja la mayor parte de luz, dando como resultado una salida de alto voltaje.
Los niveles de gris (o colores) causan igualmente voltajes proporcionales generados por los elementos CCD. Para conseguir un escáner en color, el procedimiento descrito es repetido tres veces utilizando cada vez un filtro de color distinto, o bien son los tres chips o captores CCD los que analizan los tres haces luminosos separados previamente por un prisma y filtros rojos, verdes y azules Estos niveles de tensión eléctrica, analógicos, deben convertirse en valores digitales.
Un conversor analógico-digital (ADC) convierte el voltaje de salida de cada elemento del CCD en una trama de bits adecuada, que representa la intensidad de la luz reflejada. Con cualquier tipo de escáner, una vez convertidos los valores analógicos en digitales, la información resultante puede almacenarse localmente en una RAM para un procesado posterior (frecuentemente en aplicaciones OCR, donde el escáner puede disponer de CPU y Memoria de modo que envía al ordenador ya un fichero ASCII).
La mayoría de los escáneres, sin embargo, no preprocesan la información obtenida de la digitalización de las imágenes, sino que ésta se envía directamente al ordenador. Así, una vez recibidos los datos de la imagen digitalizada, el ordenador puede procesar la información, mediante software OCR, de edición de gráficos u otras utilidades.
Resolución Es el parámetro más importante de un escáner, es el grado de finura con el que se puede realizar el análisis de la imagen. La resolución de un escáner es el número de puntos que puede leer para cada pulgada lineal del documento. Las resoluciones se miden en puntos por pulgada (ppp o dpi). Esta es la resolución óptica o real del escáner.
Así, cuando hablamos de un escáner con resolución de "300x600 ppp" nos estamos refiriendo a que en cada línea horizontal de una pulgada de largo (2,54 cm) puede captar 300 puntos individuales, mientras que en vertical llega hasta los 600 puntos; como en este caso, generalmente la resolución horizontal y la vertical no coinciden, siendo mayor (típicamente el doble) la vertical.
Esta resolución óptica viene dada por el CCD y es la más importante, ya que implica los límites físicos de calidad que podemos conseguir con el escáner. Por ello, es un método comercial muy típico comentar sólo el mayor de los dos valores, describiendo como “un escáner de 600 ppp” a un aparato de 300x600 ppp o “un escáner de 1.200 ppp” a un aparato de 600x1.200 ppp. Cuanta mayor sea la resolución, más calidad tendrá el resultado.
Tenemos también la resolución interpolada; consiste en superar los límites que impone la resolución óptica (300x600 ppp, por ejemplo) mediante la estimación matemática de cuáles podrían ser los valores de los puntos que añadimos por software a la imagen. Por ejemplo, si el escáner capta físicamente dos puntos contiguos, uno blanco y otro negro, supondrá que de haber podido captar un punto extra entre ambos sería de algún tono de gris.
De esta forma podemos llegar a resoluciones absurdamente altas, de hasta 9.600x9.600 ppp, aunque en realidad no obtenemos más información real que la que proporciona la resolución óptica máxima del aparato. Por último está la propia resolución de escaneado, aquella que seleccionamos para captar una imagen concreta, que puede ser incluso menor que la resolución óptica. Su valor irá desde un cierto mínimo (típicamente unos 75 ppp) hasta el máximo de la resolución interpolada.
En este caso el valor es siempre idéntico para la resolución horizontal y la vertical, ya que si no la imagen tendría las dimensiones deformadas.
Profundidad del color
Este parámetro, expresado en bits, indica el número de tonalidades de color que un píxel puede adoptar; lo normal en la actualidad es un valor de 24 bits por píxeles. Aunque hasta hace poco los escáneres de blanco y negro, tonos de grises o 256 colores eran muy populares, lo cierto es que los 24 bits de color se han convertido en un estándar, lógico si se tiene en cuenta que en la actualidad cualquier tarjeta gráfica es capaz de mostrar esta cantidad de colores.
Sin embargo, hay escáneres capaces de utilizar 30 o incluso 36 bits de color, pero la mayoría lo hacen a nivel interno, para disminuir el intervalo entre una tonalidad y la siguiente; posteriormente, lo que envían al PC son únicamente 24 bits. Por tanto según el número de bits:
• de 1 bits, resultaría una imagen en blanco y negro.
• de 8 bits, se obtendría una imagen de 256 tonos de grises.
• de 24 bits u 8 bits por componente de color (verde, rojo, azul), la imagen puede llegar a ser de 16'7 millones de colores.
• de 30 bits, permite sobrepasar los mil millones de colores..
Conexión Un escáner puede tener diferentes formas de conectarse al ordenador, cada una con ventajas e inconvenientes. Una conexión por puerto paralelo facilita la instalación, pero es notoriamente más lenta que otras soluciones. La alternativa SCSI es mucho más rápida y fiable, aunque es preciso abrir el equipo, y lidiar con la clásica configuración de la cadena de dispositivos SCSI. La utilidad de la conexión SCSI radica en dos apartados: velocidad y pocos requisitos de microprocesador.
Lo primero es fácil de entender: la interfaz SCSI puede transmitir de 5 a 80 MB/s, dependiendo del estándar SCSI en concreto, mientras que el puerto paralelo a duras penas supera 1 MB/s. La otra cualidad de SCSI incide también en la velocidad, aunque de otra forma.
No se trata sólo de que se puedan transmitir 10 ó 20 MB/s, sino que además dicha transferencia se realiza sin que el microprocesador realice apenas trabajo; esto permite ir muestreando imágenes mientras realizamos otras tareas, agilizando mucho el trabajo. En un escáner paralelo resulta muy normal que mientras se realiza el muestreo el rendimiento del ordenador baje muchísimo. La conexión por el puerto USB es lo más común.
En general podríamos decir que los escáneres USB se sitúan en un punto intermedio de calidad/precio. La velocidad de transmisión ronda los 1,5 MB/s, algo más que el puerto paralelo pero bastante menos que el SCSI; la facilidad de instalación es casi insuperable, ya que es “Plug and Play”; todos los ordenadores modernos tienen el USB incorporado; y además dejan el puerto paralelo libre para imprimir o conectar otros dispositivos.
Se trata, en fin, de una solución claramente enfocada al usuario doméstico u oficinista.
Tecnología del escáner En el momento existen 2 tecnologías que compiten en la fabricación de Escáner: CIS (“Contact Image Sensor” o Sensores de Imágenes por Contacto), de reciente aparición, y CCD (“Charge-Cuopled Device” o Dispositivo de Carga Acoplada). El escáner CIS elimina los espejos y las lentes, así como el tubo de rayos catódicos. Además, la proximidad de los sensores con el original conduce a la fabricación de escáneres más delgados.
Sin embargo, la tecnología no ha evolucionado lo suficiente para alcanzar la calidad de imagen del escáner CCD. El corazón de los escáneres CCD es un pequeño chip semiconductor sensible a la luz, que requiere de un sistema de espejos y lentes para colocar la imagen en foco.
Tipos de escáner: #
• ESCÁNER PLANO Son los llamados escáneres de sobremesa, están formados por una superficie plana de vidrio sobre la que se sitúa el documento a escanear, generalmente opaco, bajo la cual un brazo se desplaza a lo largo del área de captura. Están indicados para digitalizar objetos opacos planos (como fotografías, documentos o ilustraciones) cuando no se precisa ni una alta resolución ni una gran cantidad.
Los escáneres planos son los más utilizados para cubrir necesidades personales y de pequeñas empresas, así como para procesar documentos, fotografías, libros y otros impresos, cuando es pequeña la colección por digitalizar. La mayor desventaja de estos escáneres es la limitación respecto al tamaño del documento a escanear, que queda limitado a los formatos DIN-A5 o DIN-A4.
Figura 13. Escáner plano
• ESCÁNER CENITAL O AÉREO Un escáner cenital es un tipo de escáner que se utiliza para hacer copias digitales de libros o documentos que, por ser viejos o extremadamente valiosos, se digitalizan con otro tipo de escáner para que no se deterioren. El precio de estos escáneres es elevado y suelen utilizarse en museos, archivos y empresas dedicadas a la digitalización de documentos antiguos, con personal especializado. Estos escáneres consisten en una cámara montada en un brazo que toma fotos del elemento deseado.
Su ventaja principal es que los libros no tienen que ser abiertos completamente (como pasa en la mayoría de los escáneres planos). El escaneo de volúmenes encuadernados se realiza gracias a que la fuente de luz y el sensor CCD se encuentran ensamblados a un brazo de trayectoria aérea.
Figura 14. Escáner cenital
• ESCÁNER DE TAMBOR Los escáneres de tambor son los que más fielmente reproducen el documento original, ya que producen digitalizaciones de gran calidad y resolución (hasta 16.000 ppp de resolución óptica). Sus problemas son la velocidad de escaneo (son lentos), no son indicados para documentos de papel quebradizo porque es necesario curvarlo sobre el tambor y requieren un alto nivel de habilidad por parte del operador. Además, son bastante caros.
Son muy caros, por lo que suelen ser usados exclusivamente por empresas especializadas del sector de las artes gráficas (laboratorios, imprentas, editoriales, etc.).
Utilizan una tecnología diferente a la del CCD. Los originales, normalmente transparencias (aunque se pueden escanear opacos también), se colocan en un cilindro transparente de cristal de gran pureza, que a su vez se monta en el escáner. El tambor gira entonces a gran velocidad mientras se hace la lectura de cada punto de la imagen.
La fuente de luz suele ser un láser que se encuentra dentro del tambor (para transparencias) o fuera (para opacos), y el sensor es un tubo fotomultiplicador que recibe la luz de un único punto de la imagen en cada instante. Producen digitalizaciones de alta resolución y buena gama dinámica entre bajas y altas luces, con imágenes en colores primarios, que pueden ser convertidas en CMYK mientras el lector recorre la imagen.
Figura 15. Escáner de tambor
• ESCÁNER PARA TRANSPARENCIAS O DE RANURA Los escáneres para transparencias se utilizan para digitalizar diapositivas, negativos fotográficos y documentos que no son adecuados para el escaneado directo. Pueden trabajar con varios formatos de película transparente, ya sea negativa, positiva, color o blanco y negro, de tamaño desde 35 mm hasta placas de 9 x 12 cm.
La calidad obtenida es mayor que la que ofrecen los escáneres planos, aunque hay que tener cuidado con la presencia de motas de polvo o rascaduras en las transparencias, que pueden ocasionar la aparición de impurezas en la imagen digitalizada resultante. Existen dos modalidades de este tipo de escáneres:
o Escáneres de 35 mm. Solo escanean negativos y transparencias, pero lo hacen a resoluciones muy altas.
o Escáneres multiformato. Suelen capturar transparencias y negativos hasta formato medio o hasta formato de placas 4”x 5” o incluso 5”x 7”, tienen una resolución muy alta y un rango dinámico en ocasiones sorprendente, pero frecuentemente no permiten escanear opacos. El uso de medios transparentes por lo general produce imágenes con un buen rango dinámico, pero, dependiendo del tamaño del original, la resolución puede ser insuficiente para algunas necesidades.
Figura 16. Escáner de ranura
• ESCÁNER DE MANO Estos escáneres son dispositivos manuales que son arrastrados sobre la superficie de la imagen a escanear. Escanear documentos de esta manera requiere una mano firme, porque una velocidad desigual de exploración produce imágenes distorsionadas, normalmente un indicador luminoso sobre el escáner indica si la exploración fue demasiado rápida.
Generalmente tienen un botón "Inicio", el cual es sostenido por el usuario durante la exploración y algunos interruptores para configurar la resolución óptica; y tiene un rodillo, lo que genera un reloj de pulso para sincronización con el ordenador.
La mayoría de escáneres de mano fueron en blanco y negro, y la luz generada por una serie de LEDs verdes para iluminar la imagen. Un típico escáner de mano también tenía un programa que abría una pequeña ventana a través de la cual se podía ver el documento que se escaneaba. Fueron populares durante la década de los 90 y, por lo general tenían un módulo
de interfaz propietario específico para un determinado tipo de computadora, generalmente un Atari ST o Commodore Amiga.
Figura 17. Escáner de mano
• ESCÁNER PARA MICROFILM Los escáneres para microfilm son dispositivos especializados en digitalizar películas en rollo, microfichas y tarjetas de apertura. Puede ser difícil obtener una calidad buena y consistente en un escáner de este tipo, debido principalmente a que suelen tener un funcionamiento complejo, la calidad y condición de la película puede variar y ofrecen una capacidad de mejora mínima. Son escáneres muy caros, existiendo pocas empresas que los fabriquen.
Figura 18. Escáner para microfilm
• ESCÁNER 3D Hoy en día existe la posibilidad de utilizar escáneres que captan imágenes en 3 dimensiones. Diversos fabricantes ofrecen productos de estas características que pueden ser utilizados para múltiples utilidades. Desde escanear el cuerpo humano para aplicaciones médicas, hasta digitalizar fachadas de edificios o monumentos.
Reconocimiento de caracteres #
Existen unos procesos que revolucionaron el mundo laboral. Por supuesto hablamos del OCR (por sus siglas en inglés Optical Carachter Recognition), ICR (Intelligent Carachter Recognition) y el OMR (Optical Mark Recognition). El objetivo de estas soluciones es la reducción de tiempo para recabar información y para poder tener un acceso rápido y sencillo a la misma. El OCR es el proceso que analiza los caracteres impresos y determina su forma utilizando patrones de oscuros y claros.
Una vez que el escáner o el lector han determinado las formas, éstas se comparan con conjuntos de caracteres definidos para traducirlas a un texto. En algunas ocasiones el reconocimiento óptico de caracteres se realiza con lectores especiales, pero lo más frecuente es utilizar un escáner óptico estándar y un software especializado.
El proceso de OCR se inicia con una digitalización en blanco y negro de la página de la cual queremos extraer el texto. Por ejemplo: en una empresa existen cientos y cientos de documentos que conforman el expediente de la plantilla laboral. Si necesitamos corroborar algunos datos debemos ir al archivo para saber por ejemplo si el trabajador alguna vez ha estado afiliado al seguro social. Pues con el OCR este proceso se hace en unos cuantos minutos, siempre y cuando tengamos nuestros documentos ya digitalizados.
El ICR es una solución cuyo objeto es el reconocimiento de documentos con escritura a mano. Esta es una gran desventaja ya que no todos escribimos de manera uniforme, y no todos escribimos de la misma forma. Sin embargo hay quienes aseguran que esta solución tiene mucho futuro y una gran área de oportunidad. Debido a su margen de error es poco utilizada. El OMR es una solución más específica y más especializada.
Su objetivo es el reconocimiento de marcas, ya sea en forma de triángulo, en forma de cuadro, forma circular, etc. Por ejemplo: para tratar las respuestas de los cuestionarios realizados en un examen. Hasta hace algunos años esto era tarea de nunca acabar, pero hoy en día es mucho más fácil y rápido hacer este proceso. Si utilizamos un cuadernillo de preguntas y una hoja de respuestas con círculos a rellenar, el OMR puede ser configurado para que reconozca estas marcas y las tome como respuesta.
Gracias al OMR ya no es necesario tabular cuestionario por cuestionario para poder corregirlos a mano. OBR: Optical Bar Code Reader, usado para reconocimiento de códigos de barras.
Almacenamiento de ficheros de imágenes #
Existen diversos formatos de ficheros de almacenamiento de imágenes digitalizadas dependiendo del software de utilidad con el que trabajemos. La mayoría de escáneres suele aceptar la mayor parte de estos formatos. Otros están limitados a uno o dos formatos, lo cual está bien si estos son los formatos que utiliza su aplicación. El formato de fichero soportado por la mayor parte de los escáneres es el TIFF, desarrollado por Aldus y Microsoft.
La versión más reciente de la especificación TIFF (5.0) soporta imágenes con escala de grises y en color, además de blanco y negro. Otro formato de fichero soportado por la mayor parte de los escáneres es .PCX, utilizado por el popular dibujo de ZSoft, PC Paintbrush. Otros formatos usuales son .EPS (Postcript), .IMG (formato GEM de Digital) o .PFF (utilizado por las impresoras Epson).
Precisamente es el software de utilidad quien determina, al menos en parte, lo que el ordenador hará con las imágenes digitalizadas que recibe. Cualquiera que sea el formato de fichero utilizado, la capacidad de la memoria debe ser alta, no para el proceso de digitalización en sí, sino para la manipulación de las imágenes digitalizadas (normalmente 2M de RAM o más, sobre todo si hay múltiples escalas de gris).
Por ejemplo, explorar un documento de 8.5 x 11 pulgadas a 300 ppp con un simple escáner de dos tonos, da como resultado un fichero de 1M. Si se tratase de una imagen con 256 tonos de gris, el resultado sería de 8M. Los escáneres diseñados estrictamente para OCR a menudo utilizan un programa interno basado en el firmware, y se denominan escáner de texto. Sin embargo, la mayoría de los escáneres se basan en el software de terceros para convertir la imagen del documento explorado en un fichero ASCII.
Esto ofrece flexibilidad en la elección del paquete de OCR. Incluso los escáneres que realizan el OCR internamente pueden sacar provecho del software de otros fabricantes, siempre que generen, por ejemplo, ficheros TIFF.
El lápiz óptico #
El lápiz óptico permite marcar un punto en la pantalla de un monitor CRT. Este dispositivo consta, en esencia, de una fotocélula y de un pulsador. Físicamente tiene la forma de una pluma o lápiz grueso, de uno de cuyos extremos sale un cable para unirlo a un monitor. El lápiz
contiene un pulsador, transmitiéndose información hacia el monitor sólo en el caso de estar presionado.
Figura 19. Lápiz óptico
Funcionamiento La dificultad principal que entrañaba el lápiz óptico es que era el dispositivo de movimiento directo, lo que significa que el cursor debería encontrarse en el lugar mismo donde sé hallarse la punta del lápiz. Para ello, se necesitaba que el ordenador supiese en cada momento dónde apuntaba el lápiz. La cuestión planteada no será tan trivial. A pesar de ello, el problema se resolvió de una forma de lo más sencilla posible, aunque no deja de ser ingeniosa.
Para entenderlo, es necesario conocer antes a grandes rasgos cómo funciona la pantalla de un monitor. La imagen que puede visualizarse en este no se transmite de una sola vez sino que es generada punto a punto, por el adaptador de media localizado en el hardware gráfico del ordenador.
Una vez en el monitor, un haz de electrones se encarga de recorrer línea a línea toda la pantalla varias veces por segundo, (más de cincuenta veces por segundo, dependiendo del monitor), con la rapidez suficiente como para engañar al ojo humano, cuando éste quede fijado ante la pantalla. Se trata de una acción que suele denominarse “raster scann” o refresco.
El lápiz óptico aprovecha esta característica, detectando por medio de un sensor colocado en su interior, cuando un punto (o pixel) de la imagen es "refrescado" por el haz. Es el momento en el cual dicho punto emite el brillo algo superior al que suele poseer. Ese destello, convenientemente amplificador por medio de una lente situada en la punta del lápiz, sirve para provocar en impulso de corriente.
El impulso se convierte posteriormente a una señal de retorno que se le envía al controlador de vídeo del ordenador. Una vez allí el controlador de vídeo se limita a medir el tiempo que ha ido transcurriendo desde la última vez que se comenzó a trazar las líneas en la parte superior de la pantalla, y el instante en que recibió la señal proveniente del lápiz. Con esta información en su poder, calcula sobre qué línea horizontal se encuentra situado el lápiz, y a qué distancia se halla del comienzo de esta.
Por último, y mediante una sencilla traslación, todos los últimos datos se convierten y representan en las coordenadas X e Y. Una información que necesita conocer el programa controlador (o driver). Al igual que sucede con los ratones, los lápices ópticos suelen llevar consigo un botón. El botón puede servir tanto para seleccionar opciones, pero también como marcar al ordenador en qué momento quiere activar el lápiz. Es incómodo mantener el lápiz sobre la pantalla largos períodos de tiempo.
Y debido a que si la zona a la que apunta no está iluminada, no genera señal, y por lo tanto no se puede controlar su posición, el lápiz evolucionó hacia su uso como cursor, pero por este motivo está ha sido sustituido progresivamente por el ratón, que es mucho más práctico y cómodo. Este tipo de dispositivo es más adecuado para aplicaciones con representación visual vectorial que para aquellas que tienen una representación visual que es generada por barrido.
Tabletas digitalizadoras #
Las tabletas digitalizadoras (o digitalizador) son unidades de entrada que generan las coordenadas de un puntero móvil en el plano o incluso en el espacio (modelos tridimensionales). El puntero puede ser un lápiz o un cursor móvil, que un operador puede desplazar siguiendo un dibujo u objeto. El puntero puede disponer de pulsadores para seleccionar la función deseada del computador, por ejemplo, para marcar un punto, solicitar digitalización continua o parar dicha digitalización.
Es éste un periférico que nos permite utilizar un ratón como si fuera un bolígrafo. De hecho las tablas digitalizadoras vienen acompañadas de su correspondiente bolígrafo; con el que nosotros escribimos sobre la tabla. Esa información es enviada al ordenador que nos muestra los resultados de nuestras acciones en pantalla.
Figura. 20. Tableta digitalizadora
Todo digitalizador consta de tres elementos:
• Tabla: Donde se ubica el dibujo a digitalizar (puede ser opaca o transparente).
• Mando: Con el que el usuario debe recorrer el dibujo. Este suele tener forma de lápiz o cursor, y está unido al resto del sistema por un cable flexible. En el último caso el cursor tiene una ventana cerrada con una lupa, en cuyo interior se encuentra embebida una retícula en forma de cruz para señalar o apuntar con precisión el punto a digitalizar.
El mando puede disponer de uno o varios pulsadores para controlar la modalidad de funcionamiento, forma de transmisión y selección de opciones del programa que gestiona la digitalización.
• Circuitos electrónicos: Controlan el funcionamiento de la unidad.
Dispositivos similares Algunas pizarras interactivas operan de manera similar a las tabletas digitalizadoras, hay fabricantes que ofrecen paneles de alta resolución y tamaño hasta de 95 pulgadas. Las pizarras interactivas están extendidas en las escuelas de UK, US y México.
Las Pantallas Táctiles como las que se encuentran en algunos Tablet PCs y en la videoconsola Nintendo DS se utilizan de manera similar, pero en lugar de medir la señal electromagnética, utilizan una capa sensible a la presión sobre la superficie, de tal manera que no necesitan un lapicero o estilete especial para utilizarlas. Otros dispositivos táctiles son de gran ayuda para personas ciegas o con problemas de visión, como Tactile Talking Tablet o T3.








